En el Amazonas vive el diez por ciento de todas las especies de animales del planeta y nada está adaptado al fuego.  Las cotorras ventrirrojas, un ave amazónica, es una de las 1500 especies de aves que habitan la selva amazónica. 

Los fuegos provocados en el Amazona causan estragos a una escala sin precedentes y las consecuencias para la fauna silvestre pueden llegar a ser graves.

La selva amazónica

El Amazonas alberga a una de cada diez especies de la Tierra y está ardiendo. En el mes de agosto se ha llegado a alcanzar hasta 9000 incendios activos en la vasta selva brasileña, extendiéndose hasta Bolivia, Paraguay y Perú. Estos incendios, la mayoría provocados para despejar el terreno para la ganadería, la agricultura y la tala, se han visto agravados debido a la estación seca. Según el INPE, Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil, los incendios han aumentado un 80% frente al año pasado.

Esto supone graves consecuencias para las miles de especies de mamíferos, reptiles, anfibios y aves que habitan en la Amazonia. Los efectos de los incendios forestales vienen en dos fases: una inmediata y otra a largo plazo. Además en la Amazonia nada está adaptado al fuego.

Sin embargo, cabe destacar que en algunos bosques los incendios son necesarios para mantener la salud del ecosistema, muchos animales están adaptados a ellos y muchos, aunque te sorprenda, dependen de ellos. Por ejemplo, el caso del pico ártico, un ave autóctona del oeste de Norteamérica que únicamente anida en árboles quemados y consume escarabajos que invaden la madera quemada.

Pero no podemos olvidar que solo es una pequeña parte, ya que la selva alberga una abundancia y una diversidad tan únicas debido a que no arde. Aunque de vez en cuando sucedan incendios de forma natural pero a pequeña escala que con la ayuda de la lluvia desaparecen enseguida.

En definitiva, el Amazonas no había ardido así en cientos de miles o millones de años y su fauna no había sufrido tanto ni había estado en peligro nunca. La selva no está preparada para el fuego.

¿Cómo afecta este fuego a los animales?

La fauna silvestre está experimentando una fuerte factura a corto plazo debido a las llamas de los incendios. En general, en medio de un incendio los animales tienen pocas opciones. Entre sus opciones tienen la de ocultarse bajo tierra o entrar en el agua, aunque no les asegura la supervivencia. Los animales pueden morir por las propias llamas, por el calor que se genera o por la inhalación de humo.

Puede ser que algunos animales les vaya mejor que a otros debido a sus características ya que algunos rasgos de estos animales podrían resultar ventajosos en medio de un incendio, además la movilidad natural ayuda ya que aquellos animales grandes que se desplazan deprisa, como los jaguares o pumas, pueden ser capaces de huir o algunas aves. Por lo contrario, los animales de movimiento lento, como los perezosos y osos hormigueros, así como las criaturas más pequeñas podrían morir al no poder salir con rapidez de las llamas del fuego.

Hay algunas especies del Amazonas que se encuentran en especial preocupación por extinción, como es el caso del tití de Milton, un mono descubierto en 2011. Este animal solo se ha documentado en una parte de Brasil en el sur de la Amazonia que se encuentra rodeada por el fuego. Otro mono es el tamarino Saguinus fuscicollis mura que habita una pequeña área de la región central de Brasil que se encuentra amenazada por los incendios.

Otra cruda realidad son los efectos que se generan a largo plazo que probablemente sean más catastróficos, ya que el ecosistema de las secciones quemadas de la selva se verá alterado como las densas copas de los árboles que bloquean la luz e impiden que llegue al suelo que su desaparición cambia el flujo de energía de todo el ecosistema.  También a muchas especies les resultará complicado sobrevivir en un ecosistema cuyas bases se han visto modificadas. Y muchos animales de la Amazonia son especialistas: especies que han evolucionado y se han adaptado para prosperar en nichos ecológicos.