Como todos los años, la llegada del verano coincide con la aparición sobre nuestros perros de esos odiados «bichitos» que engordan a costa de chuparles la sangre adheridos a cualquier parte de su cuerpo.

La importancia de tales parásitos no reside solamente en que producen heridas por sus mordeduras, picores e incluso anemia como consecuencia del consumo de sangre, sino que son también vehiculadoras de enfermedades muy graves tanto para los perros como para las personas.

Cómo quitar las garrapatas a un perro

Para poder controlar eficazmente las garrapatas deberemos actuar a dos niveles: en primer lugar hay que acabar con las que están presentes en el perro y en segundo lugar actuar sobre el ambiente que rodea al mismo. Recordemos que una garrapata adulta pone alrededor de 2000 a 8000 huevos, los cuales viven en los alrededores del animal, tanto si este vive a la intemperie como si vive dentro de casa -el otro día sin ir más lejos acudió a nuestra clínica una señora a la que una empresa de fumigación le detectó un nido con cientos de garrapatas detrás de los armarios de la cocina-, por lo que podemos deducir que no haremos demasiado si solamente matamos las garrapatas que están encima del perro.

Para terminar con las garrapatas del perro tenemos varias opciones:

  • Collares antiparasitarios: los más eficaces son los que contienen amitraz y su duración es de 3 meses. Son muy efectivos pero solamente frente a garrapatas, por lo tanto, si no queremos que el animal tenga tampoco pulgas, deberemos colocarle dos collares. Debemos quitárselos cuando los bañamos ya que sino pierden efectividad.
  • Antiparasitarios en líquido o sprays: hay algunos que se pueden aplicar sobre el animal seco y otros para después del baño. Dentro de estos insecticidas hay una gran gama y hay algunos que sirven tanto para pulgas como para garrapatas. Recordemos que debemos de ponernos guantes para manipularlos ya que algunos son muy tóxicos. Su efecto de acción es muy variable, desde una semana hasta un mes. Actualmente hay uno en el mercado que tiene un efecto de dos meses sobre las pulgas y de un mes frente a garrapatas, con la ventaja de que no se pierde el efecto al bañar al animal, tal y como sucede con los demás.
  • Inyecciones antiparasitarias: se trata de un compuesto denominado ivermectina que puede ser aplicado por nuestro veterinario aproximadamente cada 15 días por vía subcutánea. Este producto va circulando por la sangre y cuando la garrapata la ingiere le produce inmediatamente la muerte. Tiene el inconveniente de que es un producto bastante tóxico y hay algunas razas que no lo admiten, como puede ser el collie.

Para fumigar el ambiente donde el perro se encuentra existen gran cantidad de preparados, alguno de ellos de uso agrícola y que por su bajo precio nos puede resultar muy rentable. Muchos de los líquidos utilizados para los perros pueden ser usados con estos fines, pero su precio es sin duda mucho mayor. No obstante revisemos primero las instrucciones del producto para verificar su toxicidad sobre plantas, otros animales o incluso niños.

Si el problema de las garrapatas es acuciante lo mejor que podemos hacer es llamar a una empresa de desinsectación que serán los que mejor nos asesorarán de como podemos fumigar el ambiente.

“Antes de quitar una garrapata al perro, mojémosla primero con alcohol o aceite, ya que sino no se suelta y la partiremos dejando la cabeza dentro, lo cual ocasionará un pequeño quiste.”