Así como nos pasa a los humanos que la tarea de encontrar a nuestra media naranja se dificulte más de lo que esperamos, a las aves también les puede pasar. Dentro del mundo de estas existe una amplia variedad de exhibiciones nupciales cuando tienen que cortejarse unas a otras, especialmente en aquellas especies que tienen cantos melodiosos o un plumaje llamativo.

Normalmente esto sucede en los machos que utilizan sus ornamentos para llamar la atención de la hembra y aparearse con ella.  En este post te contaremos más sobre cómo se aparean las aves ¿te interesa? Sigue leyendo que te contamos más desde Hospital Veterinario Constitución.

¿Cómo se aparean las aves?

Antes del apareamiento las aves llevan a cabo el cortejo que habitualmente suele ocurrir en épocas primaverales, siendo estas épocas que favorecen la reproducción y la cría de polluelos.

Las aves se caracterizan por poseer sexos separados y tener una fertilización interna, es decir, el macho deposita el esperma dentro de la cloaca de la hembra por aposición. Aunque existen especies como los patos o avestruces donde el macho se caracteriza por tener un órgano copulador.

Una vez sucede esto, en el útero de la hembra sucede la fecundación y es donde empieza a formarse el huevo, que en este caso es un huevo amniota. Posteriormente este huevo se depositará en el nido y será incubado por ambas aves o solo por una, depende de la especie.

En cuanto al cortejo que hemos mencionado anteriormente, existen muchas formas de atraer a las hembras por parte de los machos y algunas de las más habituales son las siguientes:

El plumaje

Uno de los mayores atractivos que tienen las aves es su plumaje, ya que se caracteriza por tener una gran variabilidad y riqueza de colores. Además, las plumas para las aves han sido un gran avance evolutivo ya que les ofrece un perfecto aislamiento térmico que sirve para procesos como el vuelo.

También les protege de la radiación solar y del agua, así como, en algunas especies, les sirven para producir sonidos, transportar agua o aumentar la audición. Entre sus funciones más importantes, el plumaje es esencial para llevar a cabo la comunicación entre aves de la misma especie.

La cola:

Algunas especies se caracterizan por tener largas plumas en la cola o plumones en la cabeza lo que les supone tener un mayor atractivo y riqueza en su plumaje, y por tanto favorece el cortejo de machos frente a hembras. Aunque no todo son ventajas, ya que tener un plumaje vistoso atrae más a los depredadores.

La cola es también un indicador de la edad y de la experiencia del ave, esto afecta de tal manera que las hembras prefieren emparejarse con los machos que tienen un mayor número de ocelos en la cola. A este proceso se le conoce como selección sexual.

La salud

Un aspecto a tener en cuenta es que cuanto más alimento con carotenos tomen las aves,  mayor será la coloración de sus plumas. Esto se traducirá en la hembra como una señal de que el macho posee buena salud y habilidad para alimentar a sus futuros hijos.

La construcción de nidos

Hay muchas especies de aves que tienen ciertas técnicas para construir sus nidos, como por ejemplo el tejedor enmascarado que es capaz de construir múltiples nidos espectaculares durante el año. Aunque esto tiene un motivo y es que con esta habilidad aumentan sus posibilidades de encontrar pareja.

¿Cómo funcionan? Muy sencillo, los machos elaboran un nido con el  que atraen a la hembra y se aparean. Tras ello, la hembra cuida de los huevos mientras el macho empieza a construir otro nido para atraer a otra hembra.

Bailando

Hay aves como el gallito de las rocas que tienen una virtud muy peculiar y son capaces de bailar, saltar, mover las alas y emitir sonidos específicos para cortejar a las hembras. Aunque también puede darse que las hembras no muestren interés después de que los machos hayan realizado tales exhibiciones.

Otro ejemplo es la del ave del paraíso soberbia. El macho elabora un ritual donde extiende sus alas negras

Limpiar y decorar

También hay aves, como el pájaro pergolero pardo, que para llamar la atención de las hembras dedica  un largo tiempo a despejar una zona del suelo para luego colocar adornos y construir una pérgola donde cortejará a la hembra.

Durante este ritual tan característico, el macho se pavonea entre los objetos y emite chasquidos y chillidos, a la vez la hembra le observa desde la pérgola.