La piel y el pelaje son un fiel reflejo de la salud de nuestra mascota y el primer elemento con el que entramos en contacto tanto desde el punto de vista visual como táctil. No es agradable ver un perro o un gato con zonas calvas o con un pelo sucio y deslustrado.

Vamos a ofrecer algunas pautas que nos proporcionarán un pelo sano y brillante para nuestro fiel amigo.

Consejos para cuidar la piel y el pelo de una mascota

La calidad del pelaje viene dada por varios factores, entre los cuales podemos destacar:

  • Genético
  • Nutricional
  • Un aseo adecuado y ausencia de enfermedades que pueden afectar al manto.

Factores genéticos

En cuanto al primero diremos que, evidentemente, cuanto mejor pelo tengan los padres, tanto así ocurrirá con su descendencia.Y ésto no sólo en cuanto a calidad sino también en cuanto a cantidad y longitud del pelo. Es obvio que resultará muy difícil obtener un animal de pelo largo si cruzamos dos con el pelo corto. Ésto lo saben muy bien los criadores, pero no así los propietarios de muchos perros y gatos que los atiborran a vitaminas con el fin de obtener una mayor longitud de pelo. Dejemos claro que un pelo no está creciendo indefinidamente salvo en algunas razas como el Caniche, el Bedlington Terrier y algunos cockers americanos, sino que pasa por una serie de etapas y al final muere y cae, saliendo en su lugar un pelo nuevo. La longitud que alcanzará nuestro pelo viene determinada genéticamente y eso no lo podemos variar por mucho que nos empeñemos.

Por otro lado debemos tener en cuenta que los perros tienen dos mudas anuales en las que cae todo el pelo y vuelve a salir nuevo. Estas mudas tienen lugar casi siempre en otoño y al principio de la primavera, pero están influenciadas por factores como la temperatura, el número de horas diarias de luz, la alimentación, etc. Hay gran cantidad de perros que están cambiando el pelo durante todo el año debido a que pasan mucho tiempo dentro de casa con más horas de luz que lo que naturalmente correspondería, o por una humedad baja en casas con la calefacción elevada, por baños muy frecuentes con productos no indicados para perros, o incluso por excesivo secado posterior al baño.

Factores nutricionales

En lo que a la nutrición se refiere, siempre un pelo sano indica una nutrición adecuada. Los pelos están constituidos básicamente por una proteína llamada queratina y, como tal, necesita un aporte correcto de aminoácidos para poder sintetizarse. Además de esto, también juegan un papel muy importante los ácidos grasos, las vitaminas y los minerales. Hay muchas anomalías nutricionales como puedan ser los cambios bruscos de alimentación, el dar excesivas vísceras, dietas caseras que son generalmente pobres en ácidos grasos, dar cereales o legumbres crudos o excesivamente cocidos, que causarán un desequilibrio tal que nuestro animal no tendrá los ingredientes suficientes para producir un pelo sano, por lo tanto tendremos un animal con el pelo mate y feo. En este aspecto no nos cansaremos de recordar que la mejor alimentación tanto para perro como para gato son los comercializados para tal fin, ya sean en forma de pienso o en lata y que cuentan con todos los componentes necesarios para mantener en buena salud el pelaje de nuestro animal. Olvidémonos de los consejos de la abuela que nos comenta la persona que nos cruzamos cuando bajamos a pasear al perro y consultemos siempre con un profesional sobre la nutrición más adecuada para nuestro amigo.

Factores de aseo y cuidado

En cuanto al aseo del pelo, cada raza dispone de unos cuidados especiales en función del tipo de pelaje. No podemos citar los cuidados específicos que llevan cada una de ellas pero si podemos dictar unas normas generales para todas.

Empezaremos hablando del baño: debemos utilizar agua a temperatura corporal y un champú especial para perros. Frotaremos hacia delante y hacia atrás con un cepillo y luego enjuagaremos abundantemente para que no queden restos de jabón,los cuales provocarán una irritación rápida de la piel. Cuidemos que no entre agua ni jabón en los ojos y orejas. El pelo debe rechinar cuando terminemos el baño. Tras el mismo, a los perros de pelo corto los secaremos con una toalla en la que permanecerán envueltos un rato después, a los de pelo largo les secaremos además con secador a la vez que los cepillamos. Todos los animales deben ser protegidos del enfriamiento durante el baño y varias horas después hasta que estén secos.

En cuanto a la frecuencia del baño, ésta varía según la raza:

  • Pelo largo con subpelo (Pastor alemán de pelo largo, Samoyedos, Huskys, Malamutes): Dos veces por año (primavera y otoño). En invierno debe conservarse con un cepillado diario.
  • Pelo sedoso (Cocker, Yorshire Terrier, Pequineses, etc.): Necesitan baños más frecuentes para prevenir enredos e irritación cutánea. En ocasiones precisan también el uso de aceites para mantener en pelo sin nudos.Aconsejamos un baño mensual y cepillado diario.
  • Pelo lanudo o rizado que no muda (caniches, etc)
  • Pelo liso (Dobermann, Boxer, Dálmatas): Se bañan solo en caso de suciedad ya que este tipo de pelo es mantenido muy fácilmente con un guante para perros,las manos o incluso usando una toalla.
  • Pelo áspero o duro (Fox terrier de pelo duro, Schnauzer).
  • Pelo acordonado (Perro de aguas): Estos perros nunca deben ser peinados o pelados,tampoco se los debe lavar a menudo y en caso de hacerlo, siempre con champú previamente diluido en agua y exprimir el pelo sin frotarlo.Después se enjuaga con grandes cantidades de agua tibia a presión y se seca sin cepillar.

Por otro lado no es cierto que un perro huela cuando no se lava, el olor del perro procede de las zonas de la boca, orejas, pies y ano. En el resto del cuerpo no tienen glándulas sudoríparas y por tanto no generan olor. Para evitar el olor limpiaremos estas zonas con agua amoniacal diluida (1 a 2 cucharaditas de amoniaco casero en 1 litro de agua), pero no lo bañemos constantemente ya que además de aumentar el olor, provocaremos una pérdida de grasa en la piel que redundará en infecciones posteriores.

En cuanto a los gatos, el baño debe ser prácticamente inexistente salvo en casos de suciedad excesiva en que los bañaremos con un champú suave especialmente indicado para gatos, no sirven los de perro, sobre todo los que lleven insecticida. Después del baño los secaremos con secador y cepillo. En los gatos es extremadamente importante el cepillado diario ya que debido a su extremada limpieza, si no retiramos los pelos muertos todos los días, ellos los ingerirán al lamerse y formarán las famosas bolas de pelo que causan graves obstrucciones intestinales.

En cualquier caso, y dependiendo de la especie y raza que tengamos, preguntemos a un peluquero profesional o a nuestro veterinario que será el que mejor nos aconsejará sobre el tema.