Todos sabemos que los animales, al igual que las personas, necesitan más cuidados cuando son mayores. Evidentemente los animales viejos son mucho más sensibles y tienden a enfermar con más facilidad. Pero ésto no quita para que nos quedemos cruzados de brazos observando como nuestra mascota se va llenando de canas, sino que esta en nuestra mano el prevenir gran cantidad de enfermedades que le ayudarán a pasar una vejez mucho más placentera e incluso a prolongar el tiempo que puede pasar con nosotros.

Cuidados para un animal de larga edad

En todo animal geriátrico – quiere ésto decir viejo – los puntos básicos en los que tenemos que fijarnos son los siguientes:

  • Alimentación: Las necesidades nutritivas varían considerablemente de un animal joven a uno viejo. No nos cansaremos de decir que la alimentación casera no es buena para el animal, sobre todo para los mayores por la gran cantidad de sal que contiene. Ellos necesitan una mayor cantidad de fibra, que les sacie pero que no proporcione exceso de calorías. Esto también facilitará las deposiciones. Existen en el mercado alimentos especiales para animales geriátricos, los cuales son muy completos y ofrecen al animal la cantidad exacta de nutrientes.
  • Vida sexual: no olvidemos que los animales padecen también problemas de próstata, los cuales pueden agravarse si mantienen una vida sexual un tanto «promiscua». Evitemos obtener descendencia de animales muy mayores salvo por expresa indicación de nuestro veterinario, incluso podemos plantearnos la posibilidad de castrarlo. Esto evitará también el riesgo en caso de animales con enfermedad cardiaca.
  • Comportamiento: Con la edad el animal va perdiendo vista y oído, como consecuencia de lo cual se vuelven más irascibles y su forma de reaccionar varía. Es conveniente no realizar demasiados cambios a su alrededor o bien hacerlo de una manera gradual. No olvidemos que el animal está más a gusto cuanto más rutinaria sea su vida.
  • Ejercicio: variará según el estado del animal. Resulta obvio que un enfermo cardiaco o hepático no podrá realizar el mismo ejercicio que uno con artrosis. Como norma general podemos realizar dos o tres paseos diarios sin hacerle correr y evitando las «horas punta» de calor.
  • Aseo: Con la edad el pelo se vuelve más mate y pobre. Es conveniente realizar un cepillado diario para eliminar el pelo muerto, pero no abusemos del baño ya que nos acarreará gran cantidad de complicaciones. Debemos estar atentos a la aparición de verrugas, nódulos, parásitos externos etc, ante cuya presentación deberemos acudir inmediatamente a nuestro veterinario.
  • Cuidados dentales: como a las personas, a los animales también se les caen los dientes. Esto, así como las infecciones dentales y de encías pueden hacer que el animal deje inmediatamente de comer. Notaremos que la boca le huele como a «pescado podrido» y será éste el momento de acudir al veterinario para que nos aconseje sobre la solución a tomar.

Para finalizar diremos, aunque suene un poco monótono, que más vale prevenir que curar. Las visitas periódicas al veterinario pueden alargar en gran medida la vida del animal ya que existen muy buenos planes preventivos de salud para animales geriátricos.