Como cada primavera, con la llegada del buen tiempo llegan también las pesadísimas enfermedades de piel que tan molestas son para nuestras mascotas. De entre todas ellas sin duda se llevan la palma las dermatitis en perros y gatos de tipo alérgico que vamos a describir a continuación.

¿Qué es la Dermatitis?

Se trata de una enfermedad que cursa con una inflamación de la piel que origina picor, y por lo tanto se manifiesta en nuestra mascota por un intenso rascado que puede llegar a lesionar gravemente o incluso mutilar alguna zona de su cuerpo. Esta reacción alérgica tiene lugar como consecuencia de unos mecanismos muy complejos que no vamos a analizar ahora, pero como resumen podemos decir que el organismo reacciona de una manera brutal contra determinados agentes produciendo la liberación de unas sustancias que irritan e inflaman la piel.

Entre todos estos agentes que pueden provocar alergias los más frecuentes son: la saliva de las pulgas, los polenes de plantas, alimentos, cosméticos y champúes e incluso algunas superficies de contacto como moquetas, alfombras, etc.

Para que tenga lugar este tipo de reacción es necesario que el animal haya entrado en contacto previamente con el agente en cuestión, por ejemplo, muchos propietarios nos comentan que es imposible que su perro sea alérgico a un tipo de comida porque es el que ha estado comiendo durante toda la vida, pero esto como vemos no indica nada ya que a partir de un determinado momento el animal puede volverse alérgico a ese alimento.

Por otro lado, en el caso por ejemplo de las pulgas, no es necesario verla encima del animal ya que la reacción alérgica tiene lugar cuando la pulga ya ha picado y continúa aún cuando la ésta no esté porque puede haberse ido simplemente a otro perro. Para ilustrar ésto diremos que de todos los perros alérgicos, casi un 90% lo son a la picadura de la pulga.

Estos problemas aparecen más frecuentemente entre los 1 ó 2 años de edad, y es muy difícil catalogar a un animal como alérgico hasta que por lo menos haya cumplido el año. Si pasada esta edad continua con problemas, podemos ya iniciar el diagnóstico para ver si se trata de una alergia.

¿Cómo se diagnostica la Dermatitis alérgica?

Para diagnosticarlo se utilizan las mismas pruebas de alergia que son usadas en personas, de las cuales hay dos modalidades: una que se efectúa inoculando pequeñas cantidades de distintos alergenos en la piel del animal y después se valora el grado de inflamación producido , y otra que es más sencilla de realizar y consiste en tomar una muestra de sangre y analizarla frente a los mismos alergenos. Esta última prueba aunque es más sencilla es menos fiable que la primera, además ambas cuentan con el inconveniente de que se muestrean un número limitado de alergenos y pueden haber otros a los que el animal sea alérgico y no estén introducidos en las pruebas.

Una vez diagnosticada la enfermedad sabemos que contamos con un animal que va a ser alérgico probablemente durante toda la vida, pero esto no nos debe preocupar en absoluto ya que se trata de una anomalía que no compromete en absoluto la vida de nuestra mascota y que podemos controlar con un tratamiento adecuado.

Tratamiento de la dermatitis alérgica

En cuanto al tratamiento de la dermatitis hay también varias posibilidades.

Evidentemente el mejor tratamiento sería mantener a nuestra mascota alejada de aquello que le produce alergia. Esto es muy fácil en el caso por ejemplo de una alergia al alimento, pero no lo es tan fácil si nuestro animal es alérgico al polen. No lo podemos tener toda la vida viviendo en una burbuja.

Otra posibilidad va dirigida a reducir esa respuesta exagerada y consiste en la vacunación: una vez conocido a que sustancias es alérgico nuestro animal, le fabricaremos una vacuna que será aplicada más o menos una vez al mes y que servirá para “acostumbrar” a su organismo a esos alergenos y así poder soportarlos. Por desgracia este tratamiento aunque funciona bien en algunas personas, no lo es así en los perros y gatos, los cuales tienen una respuesta muy pobre.

Por ello nos vemos abocados a utilizar medicamentos que tratan de frenar esa reacción alérgica cuando se produce. Entre estos medicamentos hay dos tipos principales: los corticoides y los antihistamínicos. Los corticoides tienen la ventaja de que son muy potentes y calman inmediatamente el picor, pero la desventaja de que tiene efectos secundarios perjudiciales. Por el contrario los antihistamínicos carecen casi de efectos secundarios pero su efecto sobre el picor es en ocasiones muy pobre. Ultimamente se están utilizando los antihistamínicos con unas sustancias denominadas ácidos grasos y el efecto conjunto de ambos es bastante alentador.

Pero no olvidemos que estamos tratando la mayoría de las veces con una enfermedad que no tiene curación y deberemos cargarnos de paciencia para poder ayudar a nuestra querida mascota cada vez que aparezcan sus problemas alérgicos.

“¿Saben que si una perra es cruzada con más de un perro en el mismo celo, puede tener en el mismo parto cachorros de padres distintos?”

Sean cual sean tus necesidades  y las de tu mascota consúltenos, estaremos encantados de ayudarte en nuestra clínica veterinaria en valencia.