Nos referiremos en este artículo a uno de los problemas que con más asiduidad afectan a nuestros animales en los meses de verano, el eczema. Dentro de las mascota, es más habitual encontrarse con eczema en perros y gatos.

Con el término “eccemas” (o eczemas) nos referimos generalmente a una lesión de piel que aparece con más frecuencia en la base del rabo de nuestras mascotas y que les produce gran picor y desazón. Generalmente solemos darnos cuenta ya que al animal se muerde con insistencia la zona arrancándose pelo y apareciendo un área calva con gran inflamación, incluso con pus.

Pero el propósito de este artículo no es otro que aclarar que los “eccemas” no son ninguna enfermedad por sí mismos sino el síntoma de una gran cantidad de enfermedades que se manifiestan de la misma forma.

Generalmente el propietario viene a la consulta diciendo que su animal tiene un “eccema” en una determinada zona del cuerpo, pero esto no es correcto y hay que averiguar la causa que lo está produciendo.

Causas de los eczemas

Comenzaremos por la causa más frecuente de los eczemas en perros y gatos, como son las alergias, y , dentro de ellas la más usual es la producida por la picadura de la pulga. Ésta tiene lugar debido a que nuestro perro o gato es alérgico a la saliva que la pulga le inyecta cuando le pica para alimentarse. En primer lugar, y ante esta situación, deberemos primero reconocer que por muy cuidado que tengamos a nuestro animal siempre puede verse sometido a estas picaduras cuando lo bajamos a la calle. Después, y esto si que ya es nuestra responsabilidad, deberemos evitar que estas pulgas se comiencen a reproducir en casa ya que sino siempre tendremos a nuestro amigo con molestias por las picaduras. Para evitar esto hay actualmente una gran cantidad de productos, pero dada la amplitud del tema lo trataremos en otro artículo aparte.

Además de la alergia a la picadura de la pulga, existen otro gran número de ellas que, al igual que en las personas, pueden afectar a los animales. Éstos pueden ser alérgicos a un gran número de polenes (por eso la gran mayoría de las alergias aparecen en la época de primavera-verano), polvo, alimentos, champúes y cosméticos, superficies de contacto como moquetas, parqué etc, e incluso a los materiales de los recipientes donde colocamos el agua o la comida.

También pueden producir “eccemas” un gran número de enfermedades parasitarias de la piel. Entre las más conocidas están la TIÑA y la SARNA. Estos son nombres que no deben asustarnos ya que aunque con solo nombrarlas ya nos entra picor, son fácilmente curables y no todas son contagiosas como podríamos pensar.

Hay también gran cantidad de infecciones bacterianas que pueden cursar con “eccema”. Estas pueden afectar a varias de las capas de que se compone la piel y generalmente aparecen como zonas sin pelo de aspecto húmedo y cubiertas de pus que el animal se lame constantemente.

Por último nombrar aunque solo sea de pasada otras enfermedades menos comunes que pueden producir “eccema”, como son la entrada de cuerpos extraños como espigas, las picaduras de algunos insectos como mosquitos etc, la enfermedad de la leishmaniosis canina, los tumores de piel, la falta de funcionamiento de la tiroides, etc.

Con todo lo anterior podremos deducir fácilmente que el “eccema” no significa nada en concreto y hay que investigar la causa que lo produce. De lo contrario nunca podremos tratar al animal como es debido y gastaremos tiempo y dinero en tratamientos que no solucionarán el problema y alargarán el malestar y el bajo estado forma de nuestro mejor amigo. Ante cualquier duda o comportamiento extraño que podamos apreciar en nuestra mascota, acudir siempre a un especialista veterinario para recibir el tratamiento necesario de dermatología.

“El tipo de sarna más común en los perros es la llamada sarna demodécica y no es contagiosa ni a las personas ni siquiera a los demás perros.”