Seguro que alguna vez nos hemos encontrado con la papeleta de tener que ayudar en el parto a la perra de algún amigo o vecino, o incluso a la nuestra. Si no es así, estas líneas nos servirán para que en ese momento tan decisivo tanto para la vida de nuestra amiga como de su descendencia, nos demos cuenta de las cosas que son normales y sepamos intuir cuándo algo va mal.

Etapas del parto de un perro

En primer lugar diremos que el período de gestación tanto de una perra como de una gata es de dos meses, variando entre los 64 a 69 días.

Para predecir el momento del parto, una regla bastante válida consiste en medir la temperatura rectal – con un termómetro normal de los que utilizamos para nosotros – durante las dos últimas semanas de gestación, ya que aproximadamente un día antes se produce una bajada de temperatura desde los 38.5 º c – que son los normales para una perra – hasta los 37.5 ºc. Sin embargo esto no es válido para el caso de la gata, en la cual deberemos recurrir a observarla ya que dejan de comer 24 horas antes del parto.

Antes de que comience el parto propiamente dicho, notaremos al animal nervioso, respirando con celeridad y moviéndose de un lado a otro sin saber dónde colocarse. Es prudente haberles colocado antes una cesta , colchón o algo similar para que el animal pueda tumbarse cómodamente. Esto se reconoce como la primera fase del parto, también llamada de dilatación cervical y dura entre 6 y 12 horas.

La segunda etapa es propiamente la expulsión de los cachorros, la cual va precedida de contracciones continuas hasta que es expulsado el primer cachorro. El resto de la camada irá apareciendo a un ritmo de aproximadamente de uno por hora, aunque en algunas perras el parto puede prolongarse hasta 12 ó 24 horas. Durante este período la perra no realiza contracciones continuamente sino que toma un ligero descanso entre un cachorro y otro. Si transcurren más de 6 horas entre un cachorro y otro deberemos acudir al veterinario ya que esto significa cesárea casi segura.

Cada cachorro va envuelto en su propia bolsa y lleva su propia placenta, la cual es expulsada unos 15 minutos más tarde. Debemos vigilar que la hembra libere al cachorro de su envoltura, lo cual realizan normalmente con la boca, y que corte también el cordón umbilical. Si no lo hace deberemos realizarlo nosotros ya que sino el pequeño morirá asfixiado, pero es mejor que alentemos a la propia madre a hacerlo ya que ésto refuerza la relación entre madre e hijo.

Uno de los momentos en que la hembra puede necesitar de nuestra ayuda, es cuando un cachorro queda parcialmente encajado y vemos una parte del mismo saliendo al exterior. Si vemos que la hembra realiza esfuerzos constantes y no puede expulsarlo, ayudémosla estirando suavemente del cachorro hacia abajo.

Al finalizar la expulsión del cachorro, la hembra ingiere todos los restos del parto y comienza a lamer a su prole, lo cual sirve tanto para secarlos como para estimularles la respiración. Debemos dejar, aunque nos dé un poco de asco, que la perra coma los restos de bolsas y placentas, ya que esto le aporta sustancias que aumentan la producción de leche.

Una vez finalizado el parto, la hembra se ocupa únicamente de limpiar y amamantar a los cachorros, quedando muy tranquila. Si por el contrario la vemos nerviosa, con contracciones, o notamos algún bulto en el abdomen que pudiera indicar la presencia de algún cachorro, deberemos acudir inmediatamente al veterinario ya que, sobre todo en partos muy numerosos, el último cachorro puede estar muerto y quedar retenido dentro, con el consiguiente peligro para la madre.

El número de cachorros varía en función de la raza, siendo las hembras grandes las que más cantidad tienen. También depende de la edad, ya que la mayor prolificidad se alcanza entre los 2 y 5 años, comenzando a decaer a partir de los 6 años, edad a partir de la cual no es aconsejable hacerlas criar ya que pueden tener problemas.

Fases del parto de un perro

  1. Periodo de gestación de dos meses en perros y gatos
  2. Previo al parto el animal se comportará de manera nerviosa, y moviendose de un lado a otro.
  3. Comienzo de las contracciones continuas hasta expulsar al primer cachorro.
  4. A partir de ese momento cada cachorro (de haber más) saldrá cada hora aproximadamente.
  5. Cada cachorro va en su propia bolsa y placenta la cual es expulsada 15 minutos después.
  6. Una vez finalizado el parto, la hembra se ocupará de limpiar y amamantar a los cachorros.

“¿Saben que tanto en perras como en gatas los cachorros pueden aparecer indistintamente tanto de cabeza como de nalgas, sin que esto signifique nada anormal?”