Tras las vacaciones, al igual que los humanos, los perros también pueden sufrir de síndrome postvacacional. Sí, estás leyendo bien, tu perro también puede experimentar el famoso síndrome postvacacional que tantos de nosotros hemos experimentado.

Por eso, si al volver de las vacaciones, en las que tu perro ha sido un viajero más, notas que está más triste o apático de lo habitual es porque tiene el conocido síndrome postvacacional. Como los humanos, tu perro también experimenta síntomas como la  pérdida de hábitos que eran habituales antes de las vacaciones, ansiedad, depresión o malestar.

Durante el descanso que tomamos en las vacaciones se suelen perder muchos hábitos y rutinas. Si lo aplicamos a los canes estos experimentan cambios durante los meses vacacionales como disfrutar de paseos más largos, pasar más tiempo de tu compañía o disfrutar del aire libre.

No obstante esto varía según el tipo de vacaciones que ha tenido tu perro, ya que depende de cómo hayan sido el que se adapte mejor, o peor, a su rutina y ritmo de vida en casa. Así que  dependerá de las dos siguientes situaciones:

  • La rutina de tu perro apenas ha variado: en el caso de haber respetado horarios, comidas, descansos y salidas, lo más probable  será que tu perro  no sufra síndrome postvacacional.
  • La rutina de tu perro ha experimentado un gran cambio: si los hábitos se han visto modificados por completo con comidas, descansos y salidas a diferentes horas de las habituales, es muy probable que tu perro sufra síndrome postvacacional.

Así que si no quieres que tu perro sufra síndrome postvacacional no dejes que sus hábitos experimenten  alguna modificación muy brusca durante las vacaciones. Aunque eso no quiere decir que algún día puntual durante los meses de verano alargues más su hora de juegos, realices más actividades junto a él o las jornadas del día sean mucho más largas y activas.

En caso de que tu perro sufra síndrome postvacacional ¿cómo lo puedes detectar? Pues bien, existen una serie de factores que, además de no ser habituales en él, te darán pistas para saber que tu perro sufre de síndrome postvacacional. Por ello, tu perro mostrará los siguientes síntomas:

  • Hiperactividad, nervios y excitación. En el caso de que tu perro de normal tenga algún síntoma de los que se han mencionado, será cuando sean más fuertes de lo habitual.
  • Quiere llamar tu atención de forma continuada.
  • Cuando está solo ladra y destroza objetos.
  • Aunque este acostumbrado a hacer sus necesidades cuando lo sacas a pasear, las hará en casa si padece síndrome postvacacional.

En caso de que tu perro experimente alguno de los síntomas, lo mejor es que  visites a un veterinario para que te aconseje sobre cómo tratar este tipo de problemas en tu perro.

Para evitar que esto suceda te dejamos algunos consejos que ayudarán a que tu perro empiece a acostumbrarse de nuevo a la rutina y no sufra síndrome postvacacional:

  • Vuelve de las vacaciones unos días antes, en especial antes de incorporarte al trabajo ya que si estás unos días después de las vacaciones con tu perro en casa evitarás que sufra ansiedad por separación durante tantas horas.
  • Si tu perro ha tenido más actividad de lo habitual es conveniente que la reduzcas poco a poco hasta que se acostumbre de nuevo a estar más horas en casa.
  • Vuelve a los horarios habituales de comida y de descanso.
  • Para llevar este proceso de la mejor forma posible debes ser muy paciente y riguroso. Tu perro necesita cierto tiempo para volver a adaptarse a la rutina y costumbres que tenía antes de irse de vacaciones.

No olvides que tu perro también puede experimentar síndrome postvacacional como lo puedes experimentar tú mismo después de unas largas y estupendas vacaciones.