Parece ser que este año se ha puesto de moda la tan temida enfermedad del mosquito que si pica a tu perro “le produce la muerte segura”.

Cada día recibimos gran cantidad de consultas sobre la posible prevención de la enfermedad y sobre la “vacuna” que parece existir contra la misma. Pues bien, desgraciadamente tenemos que decir de una vez por todas que NO EXISTE VACUNACIÓN CONTRA ESTA ENFERMEDAD, y que realmente somos los veterinarios los primeros en sentirlo, pero así es.

La enfermedad del mosquito o Leishmaniosis

Verán, les explico. El hecho de que un animal contraiga o no la enfermedad después de la picadura del mosquito, depende del tipo de respuesta que desarrolle, es decir, si el animal desarrolla una respuesta de tipo celular – quiere esto decir que su organismo ordena a determinados tipos de células que vayan y maten al parásito -, éste se curará y no llegará nunca a desarrollar signos de enfermedad. Si, por el contrario, el organismo del animal ofrece una respuesta de tipo humoral – produciendo anticuerpos para tratar de vencer al parásito -, este animal enfermará de leishmaniosis (también llamada leishmaniosis canina o leishmaniosis del mosquito) ya que los anticuerpos contra la enfermedad son totalmente ineficaces.

En este sentido se están llevando a cabo investigaciones con roedores para ver si podemos orientar al organismo a responder de una determinada manera, que, en este caso, como hemos visto, sería para que respondiera de ” modo celular”. Pues bien, todo lo que les estoy contando, que de momento es experimental, es lo único en cuanto a vacunación que existe sobre leishmaniosis, y más o menos podríamos calcular un costo de unos 1.200 euros por perro en la actualidad con los datos que de momento se disponen. Además, todo ello, sin ser nada absolutamente eficaz.

Por todas las razones expuestas y muchas más que desbordan los objetivos de este artículo, llegamos a la conclusión de que la única medida para luchar contra la leishmaniosis es la prevención.

Cómo prevenir la leishmaniosis

Contamos con gran cantidad de métodos, aunque, todo hay que decirlo, ninguno se muestra seguro al cien por cien. Entre los más usuales están:

  • Collares antiparasitarios. Son los que generalmente se emplean para pulgas y garrapatas y algo hacen frente a la picadura del mosquito.
  • Collares de ultrasonidos. Actúan generando un sonido inaudible para el perro pero molesto para los mosquitos.
  • Granulados de ajo y perejil que administrados al perro por vía oral actúa como repelente.
  • Sprays repelentes contra mosquitos. Hace no mucho tiempo ha aparecido uno nuevo en el mercado que aunque muestra seguridad, cuenta con el inconveniente de que hay que aplicarlo cada 2 días.
  • Evitar que el animal se encuentre a la intemperie tanto al amanecer como al atardecer, ya que son los únicos momentos del día en los que pica el mosquito.

Pero la mejor manera de prevenir la enfermedad es realizar análisis anuales a nuestro perro. Ello se debe llevar a cabo sobre el mes de Octubre que es cuando el mosquito deja ya de picar. Si para entonces nuestro perro nos ofrece un resultado positivo incluso en ausencia de síntomas, podremos llevar a cabo toda una serie de medidas terapéuticas que pueden llegar a hacer que el animal no llegue a desarrollar nunca la enfermedad, o incluso que SE CURE.

Olvidémonos pues de vacunas mágicas y toda esta serie de inventos que lo único que nos harán es perder tiempo y dinero, y acudamos al veterinario sobre el mes de Octubre-Noviembre para verificar si nuestro perro ha sido picado por el mosquito durante los meses estivales.

“¿Saben que a pesar de toda la publicidad que le han dado a la Leishmaniosis canina durante los últimos años, su incidencia en los perros permanece invariable? Afortunadamente si que ha habido variaciones en las pautas de tratamiento y hoy podemos hablar de animales completamente curados.”