Hay muchísimos síntomas en nuestros perros que son difíciles de detectar. No se muestran de manera clara y, por lo tanto, el animal acaba sufriendo por un mal síntoma que nosotros desconocemos.

A continuación, ofreceremos una lista con los principales síntomas que nos ayudarán a dar con el origen del problema:

  • Rascado: es muy natural en un perro rascarse a todas horas del día, pero si se hace de manera muy continua, puede que esté sufriendo algún problema en la piel. Indica que la piel está inflamada y que puede estar tratándose de prurito.
  • Diarrea: si se producen de manera muy continua puede que el animal presente leves o graves problemas patológicos.
  • Sangrados: si se sangra a la hora de orinar, algo malo está sucediendo. Problemas como los renales, los cálculos o la cistitis, son enfermedades que aparecen derivados de orinar sangre. También puede ser un problema de epistaxis si el sangrado es por la nariz debido a una hemorragia nasal. O hematemesis si se trata de vómitos de sangre.
  • Fiebre: cuando el animal está triste o sin energía, puede que tenga fiebre. Para confirmarlo, deberemos introducir un termómetro por el ano del perro, recordando que la temperatura normal en ellos es de unos 38,5º-39º.
  • Flujo vulvar: si fuera del periodo normal que tienen las hembras de emitir flujo vulvar, aparece sin ningún motivo, será señal de que hay que acudir al veterinario.
  • Molestia en las glándulas perianales: si el perro arrastra el culo de manera muy continua.
  • Bultos: si vemos que aparecen verrugas o quistes en nuestra mascota, hay que acudir a un profesional. Si se trata de un tumor benigno no controlado, puede acabar en un grave problema.
  • Tos: si es a diario, puede tratarse de una irritación de garganta.
  • Mal aliento: infecciones, sarro u otros problemas dentales. Es señal de que hay que limpiar de manera más diaria la boca de nuestro animal.
  • Mocos: si los mocos vienen acompañados de tos y estornudos, nuestro perro estará enfermo.
  • Vómitos: Normalmente se trata de problemas en el aparato digestivo. Basta con dejarle sin comer durante 24 horas en el caso de que sean solo vómitos; y acudir al veterinario si también presenta síntomas de fiebre y diarrea.
  • Molestias en el ojo: puede ser por el continuo parpadeo del perro o por las legañas. Si además hay enrojecimiento en los ojos, será necesario acudir en seguida a la clínica porque puede ser síntoma de conjuntivitis, ceguera…
  • Orejas: si las sacude de manera muy continua, puede que tenga algún cuerpo extraño o se le haya formado una infección.
  • Inapetencia: cuando el animal deja de comer, será porque no se encuentra bien. Forzarle puede producir vómitos, fiebre… lo más conveniente será contactar con un especialista. Nuestro animal puede estar sufriendo anorexia.
  • Orinar: si a la hora de orinar gimen o se lamen demasiado, es porque tendrán una infección.
  • Respiración: cuando algo no va bien por la insuficiencia respiratoria y hay dificultades, puede que nuestro perro no reciba el oxígeno necesario. Pueden sufrir enfermedades como la disnea, taquipnea o el jadeo.
  • Pelo: si hay ausencias de pelo en zonas donde solía haber, el perro puede estar sufriendo alopecia.