Todos los años por estas fechas se escucha el mismo estilo de canciones tanto en las discotecas más de moda como en las Clínicas Veterinarias de nuestra región. En este segundo caso nos estamos refiriendo a un grupo de enfermedades que van íntimamente asociadas con el tiempo en el que estamos.

Aunque son muchas las que podríamos denominar «enfermedades estivales«, nos vamos a centrar en tres que por su gravedad y frecuencia pueden considerarse las «reinas del verano».

Enfermedades de verano en perros

Golpe de Calor

En primer lugar hablaremos del llamado golpe de calor. Esta enfermedad ocurre, por ejemplo, cuando nos vamos a tomar el aperitivo a la una del mediodía y nos dejamos dentro del coche a pleno sol a nuestra mascota, por supuesto con las ventanillas cerradas. El aumento de la temperatura, junto con la ausencia de ventilación y por tanto de oxígeno, hace que los vasos sanguíneos periféricos se dilaten y haya, junto con otras alteraciones, una disminución del riego sanguíneo cerebral. Esto conduce rápidamente al estado de shock y posterior muerte del animal.

Esta enfermedad es considerada como muy grave y terminará en poco tiempo con la vida si no disponemos de una Clínica Veterinaria cercana. Como medidas urgentes de auxilio podemos bañar al animal en agua fría y aplicarle también enemas fríos para descender la temperatura corporal, pero acudamos cuanto antes a nuestro veterinario el cual le administrará inmediatamente un gotero e incluso le podrá realizar la respiración asistida si ésta fuera necesaria.

Ingestión de agua de mar

Otra de las alteraciones que consideraremos hoy son las diarreas por la ingestión de agua de mar. Todos sabemos lo feliz que se encuentra nuestro animal cuando se baña en la playa e incluso cuando intenta morder las olas en la orilla. Pero todos estos juegos van acompañados generalmente de una masiva ingestión de agua salada que cuando llegue al intestino producirá una llamada diarrea osmótica. Esto significa que el organismo tratará de diluir esa sal eliminando líquido del cuerpo, lo cual ocasionará una deshidratación seguida de la consiguiente diarrea.

Esta enfermedad tiene un pronóstico mucho mejor que la anterior y si acudimos a tiempo bastará con la administración de un gotero intravenoso para reponer el líquido perdido junto con la medicación necesaria de neutralizar los vómitos si los hay y de reponer la flora intestinal que se haya perdido durante el proceso.

Reacciones alérgicas

La última de las enfermedades a las que nos vamos a referir hoy es más típica de los perros de montaña que de los de playa. Se trata de las reacciones alérgicas a la picadura de insectos. Estas reacciones son muy llamativas y aparecen generalmente sobre la cara y cabeza de nuestro animal, el cual aparece hinchado como un auténtico globo. No debemos asustarnos por el aspecto, aunque realmente el animal está muy molesto rascándose y frotándose contra todo lo que encuentra. Nuestro veterinario le administrará inmediatamente una inyección de cortisona que le rebajará la inflamación en pocos minutos. Sólo debemos asustarnos si la inflamación compromete la zona inferior del cuello, ya que es ahí donde se encuentra la tráquea y pudiera dificultar la respiración del animal, pero realmente ésto es muy poco frecuente.

Ya conocemos pues algo más sobre las enfermedades que suelen aparecer estos días, pero recordemos que el mejor tratamiento que siempre podremos aplicar será el de prevenirlas. Y en caso de notar que nuestro perro tiene alguno de los síntomas, lo mejor es acudir a nuestro veterinario de confianza

“¿Saben que San Antonio Abad – patrón de los animales – fue un ermitaño que vivió en Egipto durante 105 años y que fue alimentado por un cuervo cuando vivía en el desierto?”