Una vez hemos incorporado a nuestra familia un nuevo individuo de cuatro patas, debemos comenzar con toda la serie de cuidados que nos ayudarán a mantenerlo en buen estado de salud.

Primeros días de un cachorro en casa

En primer lugar, y nada más lo introduzcamos en casa, debemos pensar que el cachorro se ha encontrado hasta ahora en un ambiente muy diferente y que debemos darle tiempo para se acostumbre a nosotros, que de momento somos unos perfectos desconocidos. Es normal, en los perros que hasta el momento han estado con su madre y hermanos, que las primeras noches estén asustados y que lloren. Para evitar ésto en la medida de lo posible, coloquémosle en un lugar caliente a ser posible con luz y algún estímulo sonoro como un reloj que le haga parecer que no se encuentra solo. En los perros comprados en tienda y en los gatos, este comportamiento generalmente no se suele producir.

Alimentación

Otra de las cosas importantes a considerar es la alimentación. Debemos preguntar al dueño anterior el tipo de alimento que el cachorro está consumiendo para continuar con el mismo una vez en casa. Si no lo podemos conseguir inmediatamente le pediremos un poco hasta que nosotros lo podamos comprar. Una vez el cachorro se haya aclimatado a su nuevo hogar, podremos cambiarle de alimentación pero siempre el cambio tiene que ser realizado de una manera progresiva, mezclando el nuevo alimento con el antiguo hasta que, en 3 ó 4 días, lleguemos a efectuar el cambio completo.

En este aspecto conviene recordar que siempre tendemos a personalizar al perro o gato pensando que nuestra comida es la mejor para ellos. Pero esto no es cierto en absoluto ya que nuestra alimentación es excesivamente pobre para los animales, con lo cual tendrán que comer más y tendremos siempre animales obesos, malnutridos y con gran cantidad de problemas gastrointestinales. Es bastante típico el caso del propietario que considera que su animal está muy bien cuidado ya que «come lo mismo que comemos nosotros en casa», sin pensar que con esa alimentación está muchas veces comprometiendo la salud del animal. Existen en el mercado gran cantidad de productos que son , sin duda, la mejor elección ya que están están especialmente diseñados teniendo en cuenta las necesidades de cada animal, y así hay alimentos para cachorros, jóvenes, animales con gran actividad, animales obesos, gestantes , diabéticos, etc.

En cuanto a la bebida, si el animal está acostumbrado a la leche y ésta no le produce diarrea, podremos continuar con ella pero además deberemos ya colocarle otro recipiente con agua ya que, conforme vaya siendo más mayor nos daremos cuenta que la irá necesitando.

Aseo

Otra de las cosas que más nos preocupa cuando adquirimos un animal es si podemos bañarlo y bajarlo a la calle a pasear. En primer lugar , el baño no es conveniente hasta que el cachorro haya sido revisado por un veterinario que así lo considere , bien porque el cachorro se encuentre muy sucio o por la presencia de parásitos externos. En caso de tener que bañarlo, lo realizaremos siempre con agua caliente y jabón para perros, secándolos luego inmediatamente con toalla y secador. En cuanto a bajarlos a la calle, no es aconsejable hasta que el animal haya recibido todas las dosis de vacunación, ya que hasta ese momento el animal no se encuentra protegido frente a las diversas enfermedades que pueden afectarle, muchas de las cuales son adquiridas por el cachorro cuando los bajamos a la calle y va olisqueando o incluso comiéndose las deposiciones de los demás perros. Podemos enseñar perfectamente a nuestro cachorro a realizar sus deposiciones en casa colocando papel de periódico o una bandeja con arena para gatos.

En cualquier caso, y si nuestra mascota cuenta ya con un mes de edad, deberemos acudir inmediatamente a nuestro veterinario que nos aconsejará sobre la pauta de desparasitación interna y vacunación más adecuada para nuestro animal y nos resolverá todas las posibles dudas con las que nos podamos encontrar tanto en el mantenimiento como en la educación de nuestro cachorro.