Con la llegada del verano llegan también las altas temperaturas y eso puede ser un riesgo para nuestras mascotas, y que las patas de nuestras mascotas pueden quemarse si el pavimento está demasiado caliente en apenas cinco minutos.

Así le ha sucedido a un perro, llamado Olaf, el cual caminó 1,5 kilómetros hasta que sus dueños se dieron cuenta de que sus patas se habían quemado. Este suceso es un factor que debemos tener en cuenta cuando sacamos a pasear a nuestra mascota, dado que es muy probable que el animal no muestre dolencia ni queja alguna.

¿Qué son las quemaduras?

Una quemadura es una lesión o herida de un tejido corporal, en este caso estamos hablando sobre las patas, producida por la acción del fuego o del calor. Por tanto, se pueden establecer tres grupos según la severidad de las lesiones:

  • Quemaduras de primer grado: afectan a las primeras capas de la epidermis y su curación suele ser rápida. Cuando son de primer grado, desde casa se puede recurrir a los primeros auxilios hasta llegar al veterinario.
  • Quemaduras de segundo grado: afectan a la epidermis y parte de la dermis, su curación es más lenta.
  • Quemaduras de tercer grado: destruyen totalmente la epidermis y dermis, su curación es la más lenta de todas.

Muchos animales a pesar de estar quemándose las patas continúan caminando, ya que seguramente no quieren interrumpir su paseo para quejarse.  Por eso, se debe evitar salir a pasear a horas punta con altas temperaturas en época de verano o vigilar las superficies calientes que puedes encontrarte por el camino y es preferible que caminen por césped ya que así evitaremos el pavimento por completo.

Aunque no lo creamos o no seamos conscientes de ello las aceras pueden estar mucho más calientes que la temperatura ambiente, incluso pueden alcanzar más de 65 grados los días más calurosos.

Hay que tener en cuenta que las patas de las mascotas no necesitan más de cinco minutos para quemarse si tocan una superficie a 50 grados. En caso de que supere los 50 y alcance los 60 grados o más, el tiempo de quemado se reduce a un minuto y las ampollas y quemaduras surgen rápidamente.

Entre los síntomas provocados por las almohadillas quemadas podemos encontrar: descamación de la piel, enrojecimiento, irritación y ampollas. Por tanto, dependiendo del grado de la herida se podrá curar en casa, en el caso de que sean pequeñas lesiones pero si se trata de lesiones mayores es recomendable y necesario visitar al veterinario para su tratamiento.

Por último, se debe tener en cuenta una serie de cosas que no se deben hacer en caso de que tu mascota sufra quemaduras  en las patas:

  • No se debe aplicar cremas ni aceites sobre la quemadura
  • No aplicar hielo directamente
  • No utilizar algodón para los vendajes ya que se pegará a la herida
  • No reventar las ampollas
  • No intentar neutralizar las sustancias químicas con otros productos
  • No medicar nunca sin control veterinario