Se aproximan las Navidades y, con ellas, los regalos. Seguro que a más de uno se nos ha ocurrido comprarle a nuestro ser más querido una mascota. Daremos aquí algunos consejos prácticos que nos pueden ayudar un poco en la elección de cuál será la mejor mascota y en qué condiciones debemos comprarla.

Consejos para elegir mascotas

En primer lugar tendremos que considerar la edad de las personas a quien vamos a hacer el regalo, el espacio del que disponen en su casa y, el tiempo que al cabo del día pueden dedicarle a su nuevo amigo. Evidentemente no se nos ocurrirá regalar un San Bernardo a nuestros abuelos que viven en un piso pequeño en el centro de la ciudad. Escogeremos la especie y la raza adecuada en función de las características de cada una. En el caso de los perros y los gatos deberemos considerar las siguientes peculiaridades:

– Longitud del pelo: las razas de pelo largo requieren por lo menos de un cepillado diario para evitar la formación de enredos, los cuales predisponen a las infecciones de piel. Además estas razas pierden mucho más pelo en las épocas de muda (primavera y otoño).Por el contrario las razas de pelo corto son más sensibles a los cambios de temperatura.

Tamaño del animal: los animales más grandes necesitan mucho más espacio para realizar ejercicio físico y poder así satisfacer una de sus necesidades mas importantes. Si tenemos a un animal grande en un espacio reducido, sin posibilidad de efectuar largos paseos y de jugar con otros, probablemente terminaremos con animal muy nervioso y psíquicamente desequilibrado, que nos morderá todo lo que encuentre por casa con el fin de entretenerse, además de ser agresivo con las personas. A los animales más grandes hay que sacarlos también a efectuar sus deposiciones a la calle, por lo tanto, si no tenemos tiempo para ello, escojamos uno de raza pequeña o bien un gato.

Carácter del animal: antes de adquirir un animal deberemos pensar para qué lo queremos. Si lo queremos para compañía buscaremos una raza tranquila; si lo queremos para vigilancia buscaremos un animal robusto y obediente; si lo queremos para cazar, evidentemente buscaremos una raza de caza; si lo queremos para jugar con los pequeños buscaremos una raza pequeña y simpática, que nunca pueda causar daño a los niños incluso aunque se sobrepase jugando. Evidentemente la raza perfecta no existe y deberemos seleccionar que características son más importantes para nosotros.

– Economía: evidentemente no todos los animales valen lo mismo ni cuestan lo mismo de mantener. El precio varía en función de la calidad del animal (lo que habitualmente se entiende por pedigrí, que no es otra cosa que un registro de la genealogía del animal en concreto y que sirve de garantía para certificar que nuestro animal es de raza pura) y de las modas. Generalmente son más caras las razas nuevas de las que no se ven muchos ejemplares y, por el contrario, más baratas las que ya llevan tiempo asentadas en nuestro país y se dispone de más individuos para la cría. Tampoco vale lo mismo mantener a un animal pequeño como un gato que a un Mastin. Los animales grandes consumen más cantidad de comida y también los tratamientos veterinarios son más caros. Por otro lado las razas grandes tienen la ventaja de que son menos delicadas y más resistentes a las enfermedades que las pequeñas, quizás por sus hábitos de vida.

Consejos para cuidar animales exóticos

En caso de decidirnos por cualquier otro tipo de animal, como una tortuga, un canario, una iguana, un hámster, etc., deberemos tener en cuenta las condiciones de vida que deben tener cada uno de ellos, lo cual debemos consultar previamente en cualquier libro y, si es posible alcanzar dichas condiciones en nuestra propia casa. Alguna de estas especies no están acostumbradas a vivir en pisos y requieren de unas condiciones especiales, que deberemos tratar de conseguir ajustando su ambiente lo máximo posible a la manera en que viven en la naturaleza. Para ello contamos con variedad de terrarios, acuarios, acuaterrarios, etc.

Por otro lado deberemos tener en cuenta que gran parte de estos animales exóticos están protegidos por la ley y su comercio está estrictamente vigilado. Por ejemplo la gran mayoría de las tortugas de tierra, los típicos loros grises de cola roja,la gran mayoría de las serpientes, etc. Debemos informarnos primero por si la mascota que deseamos comprar está sujeta a estas leyes y, en consecuencia, deberemos exigir al vendedor que nos entregue la documentación que acredita que este animal ha sido legalmente importado (lo que habitualmente de conoce como CITES). De lo contrario nos exponemos a que el animal nos sea requisado además de tener que pagar una fuerte multa.

En definitiva, no nos apresuremos a la hora de comprar un animal y seamos conscientes de que no estamos comprando un mero artículo de regalo sino un ser vivo que va a tener que convivir con nosotros y al que deberemos dotarle de todos los cuidados posibles.

Nadie nos obliga a comprar un animal, pero si lo hacemos, cuidémosle como es debido.