La Empresa Municipal de Transportes (EMT) contará, a partir de 2019, con la presencia de animales en los autobuses públicos de la ciudad de Valencia.  La concejalía de Bienestar Animal y la de Movilidad Sostenible se han unido para hacer posible una de las mayores demandas de los vecinos de Valencia: el acceso permitido al bus de la EMT a sus mascotas como ya ocurre en Madrid y Barcelona.

Los dueños tendrán que disponer de un carné acreditativo, un bono de mascota con una foto del animal que le permitirá viajar de manera ilimitada durante dos años por 5 euros. A la hora de tramitar el carné, será obligado presentar la cartilla sanitaria del animal para demostrar que todas las vacunas están en regla.

Siempre tendrán que subir al autobús en transportín y con unas limitaciones de tamaño de  45x35x25 que también podrán consultarse en la EMT. No podrá abrirse durante lo que dura el trayecto y permanecerá en el suelo del autobús junto a su dueño para evitar posibles molestias hacia otros pasajeros.

¿Cómo funciona el carné EMT Mascota?

Para obtener el carné EMT Mascota, el animal no tiene que pesar más de 10 kg. Se vende a 5 euros y dura un total de dos años con viajes ilimitados. Una vez pasado ese periodo de tiempo, el bono podrá recargarse por otros 5 euros presentando además un documento que en unos días la concejalía de Bienestar Animal y la de Movilidad Sostenible anunciarán. En el autobús, podrán viajar hasta un máximo de tres animales. Si alguno de los ciudadanos se queja de alguna de las mascotas, el dueño tendrá que ocupar otro asiento del autobús o cambiarse a otro.

Tanto el conductor como los inspectores serán los encargados de impedir el acceso de los animales dentro del autobús cuando surja un problema. Siempre se tendrán que justificar las circunstancias por las que se ha llegado a tomar esa decisión.

El desacuerdo de los conductores

Muchos son los conductores que han manifestado su desacuerdo con esta decisión. «Ya es bastante problemática la ubicación dentro del bus de pasajeros, sillas de ruedas, carros de bebé, de compra, bicicletas y patines plegados, como para ahora añadir animales compartiendo el espacio», manifestaban algunos de ellos. La falta de espacio en el vehículo y el mal olor que pueden desprender algunos animales son algunas de los motivos por los que el grupo de trabajadores no llegan a ver demasiada efectividad en esta nueva decisión.