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CONTROL DE LA REPRODUCCIÓN EN PERROS Y GATOS

¿Quién no se ha encontrado alguna vez con un cachorro o una camada de cachorros abandonados en la calle?. Deberíamos hacer entender a la persona que lo ha hecho, que aparte de ser un cafre existen gran cantidad de métodos para evitar que su mascota quede preñada. Evidentemente no vamos a convencer aquí a la persona que seguirá abandonando animales en la calle, ya que desgraciadamente hay algunos que abandonan incluso niños, pero por los menos vamos a comentar todas las posibilidades que tiene el propietario de un perro o gato para evitar situaciones tan desagradables como la que terminamos de comentar y que son asequibles a cualquier bolsillo y necesidad.

Comenzaremos por hablar de los perros.En el caso de la hembra, éstas tienen el celo cada 6 meses como norma general,sin que sea ninguna anomalía el que lo presenten cada más tiempo.Notamos que está en celo porque comienza a sangrar por la vulva,la cual comienza inmediatamente a dilatarse.Durante los primeros días del celo la hembra no está preparada para la monta y si se le acerca algún macho le gruñirá para quitárselo de encima.Cuando comienza a aceptar a los machos y aparta el rabo cuando uno se le acerca ,indica que ya está receptiva para la monta y es entonces cuando tiene peligro de quedar preñada.Esto ocurre aproximadamente a la semana de comenzar a sangrar,pero no nos confiemos ya que este periodo varía mucho de unas hembras a otras.

En el caso de las gatas el ciclo es completamente anárquico y van alternándose etapas fértiles, dentro de las cuales está el celo, con etapas de reposo sexual. El celo es reconocible ya que la gata está continuamente maullando y restregándose por nuestras piernas o por diversas zonas de la casa. En el caso de la gata no ocurre como en la perra en la que cesa el celo sea ésta montada o no. La gata no ovula hasta que no es montada por el macho, y en caso de no haber monta vuelve a salir en celo a los pocos días hasta que se pasa su periodo fértil y encontramos entonces unos meses de tranquilidad.

En cuanto al control de la reproducción en ambas especies ,lo dividiremos por sexos ya que son los mismos métodos los que se utilizan tanto en perros como en gatos.

Comencemos con las hembras.Para ellas podemos optar bien por un control a base de medicamentos o bien por un control quirúrgico.

En el caso de que queramos inhibir el celo con medicación tenemos en primer lugar la opción de las pastillas, que en la perra se administrarán semanalmente unas semanas antes de que en teoría vaya a aparecer el celo ,y en el caso de la gata habrá que administrarlo semanalmente durante toda la vida.Estos productos también se pueden administrar en forma de inyección cada 3 meses en la gata y aproximadamente cada 5 en la perra. Las desventajas de estos productos es que tienen efectos secundarios nocivos como son el producir tumores de mama o infecciones de útero cuando son usados con mucha frecuencia. Este riesgo se reduce algo al usar las formas inyectadas ya que la frecuencia de aplicación es menor.También debemos tener en cuenta que pueden provocar diabetes en animales viejos.Para poder utilizar estos productos es necesario que el animal no haya comenzado ya el celo.Si ha empezado ya con él es preferible mantenerla separada de los machos e intentarlo en el siguiente.

Si queremos eliminar el problema de la reproducción de por vida los mejores métodos son los quirúrgicos, además son también los que menos efectos secundarios presentan. Podemos optar entre que la hembra deje de tener el celo, lo cual resulta molesto para algunos propietarios por el sangrado y la continua atracción de machos,para lo cual optaremos por quitar los ovarios.Pero también existe la posibilidad de que tenga el celo y los machos la monten sin que ésta quede preñada, lo cual es especialmente útil para propietarios con macho y hembra que no desean que los perros se escapen a buscar otras hembras en celo.Ambas intervenciones son extremadamente sencillas y nos quitan de una ves para siempre el problema.

En el caso de los machos el control a base de medicación existe pero apenas se utiliza ya que no es demasiado efectivo.Lo que más se usa es el control quirúrgico y para ello podemos elegir entre dos modalidades:la castración, por la cual el macho no sentirá la necesidad de montar a la hembra, y la vasectomía, después de la cual podrá realizar sus "juegos amorosos" sin temor a traer descendencia.La vasectomía está especialmente indicada en gatos si no queremos esterilizar a la hembra, ya que cuando la monte le suprimirá el celo sin riesgo alguno de llenar el mundo de gatitos.

Hemos visto en estas breves líneas que existen muchas posibilidades para evitar gestaciones no deseadas y que en función de nuestras necesidades podemos elegir entre una u otra,pero incluso en el caso de que accidentalmente tuviéramos un descuido,existen medicamentos para provocar el aborto de una manera poco arriesgada para nuestra mascota.

Seamos un poco más conscientes y evitemos la típica imagen de cachorros abandonados dentro de los contenedores. Va siendo ya hora de demostrar que cuando sube el nivel cultural de un pueblo también lo hacen los cuidados con respecto a sus animales de compañía.

 

 

 

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