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EL " SINDROME FALLERO" EN LOS PERROS.

Aunque pueda parecer absurdo, nos acercamos a unas fechas muy temidas por gran parte de propietarios de perros: Las fallas.

Y todo por ese invento que tanto nos gusta a los valencianos y que se llaman petardos.

Pues sí, nuestros queridos masclets originan en muchos perros graves estados de nerviosismo que muchas veces son insostenibles y nos obligan a tomar una medida al respecto.

Los síntomas que presentan los animales están relacionados con el miedo que tienen ante un ruido tan ensordecedor. Generalmente notamos que el perro se pasa todo el día debajo de la cama sin salir siquiera a comer, temblando o , en el otro extremo, perros que se pasan el día entero ladrando sin que podamos hacer nada para calmarlos. Tengamos en cuenta que el oído de un perro es muchísimo más sensible que el de una persona y alcanzan a escuchar sonidos de frecuencias mucho más altas que nosotros.

Las soluciones para aliviar este síndrome tan propio de perros valencianos son dos:

En primer lugar , y resulta la mejor solución siempre que podamos llevarla a cabo, es sacar al perro de la capital, bien tengamos un chalé donde el animal pueda pasar unos días o bien llevándolo a una residencia canina las cuales están generalmente fuera de los núcleos urbanos.

En segundo lugar, y si no nos queda más remedio que tener al animal con nosotros, podemos recurrir a los comprimidos tranquilizantes que nuestro veterinario nos aconsejará conociendo el estado de salud de nuestro animal. Es importante no administrar estos tranquilizantes de una manera indiscriminada ya que muchos de ellos tienen efectos secundarios que pueden hacer peligrar la vida del perro. Tampoco es conveniente administrarlos a lo largo de todo el día sino que elegiremos los momentos más peliagudos como pueda ser la hora de la mascletá, los castillos etc.

Curiosidad: Cuando dos perros están reproduciéndose no debemos nunca intentar separarlos ya que es imposible hacerlo hasta que el macho termina de eyacular. Lo más que podemos conseguir con esta conducta es desgarrar a unos de los dos.

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