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CUIDADOS DE LAS OREJAS.
Aprenderemos hoy algo sobre el cuidado de los oídos en nuestros pequeños animales, pues se trata de un órgano al que generalmente no prestamos demasiada atención y que suele ser asiento de enfermedades muy diversas. Aunque parezca mentira , las enfermedades del oído son una de las causas más frecuentes de consulta, sobre todo en los perros de orejas caídas. Estos animales - Cocker , Braco, Pointer, Shar pei, Caniche - están más predispuestos a padecer enfermedades del oído ya que la oreja tapa la salida del conducto auditivo, impidiendo la buena ventilación así como la salida del cerumen producido por el mismo. Dentro de estas razas, el Cocker y el Caniche son los más afectados debido a que tienen pelos que salen directamente del interior del conducto auditivo, lo cual dificulta todavía más la ventilación. Las dos alteraciones que afectan con más frecuencia a los oídos son la entrada de cuerpos extraños y las otitis. Dentro de los cuerpos extraños, la reina por excelencia es la espiga, lo que conocemos normalmente como " serrets" y con los cual todos hemos jugado de pequeños clavándonoslos en los jerseys. Éstos se adhieren al pelo que rodea la parte inferior de la oreja y van progresivamente penetrando dentro del oído, sin que nunca puedan retroceder debido a su forma de flecha. Generalmente notamos que el animal emite un grito súbito e inmediatamente camina con la cabeza inclinada hacia el lado del oído afectado, rascándoselo insistentemente. Deberemos acudir inmediatamente al Veterinario para que proceda a su extracción , ya que como hemos dicho, éstas nunca salen por mucho que el animal sacuda la cabeza. Las otitis son con mucho la alteración más frecuente del oído y todo un reto para el Veterinario, ya que , por fácil que parezca su tratamiento, puede complicarse de manera que termine en una otitis crónica de la que difícilmente nos desharemos. En primer lugar deberemos establecer el origen de la otitis. No es lo mismo que esté causada por una bacteria, que por un hongo o un parásito, e incluso puede aparecer como manifestación de una simple reacción alérgica. Hay mucha gente que llama a la consulta para que telefónicamente le digamos el nombre de algunas gotas para su perro o gato con otitis, pero mal podremos administrárselas si previamente no conocemos cual es el agente causante de la misma. Una vez descubierto el origen, deberemos proceder a su tratamiento mediante la administración de la adecuada medicación. Para ello deberemos realizar en ocasiones análisis que nos permitan decidir cual es el antibiótico adecuado para el germen en cuestión. Generalmente el tratamiento de las otitis consiste en la administración de dicho preparado en forma de gotas directamente dentro del oído, el cual debe haber sido previamente limpiado de toda la suciedad existente. Si es posible debe también administrarse un antibiótico por vía oral. Una de las complicaciones con la que podemos encontrarnos es que esta infección haya pasado del oído externo al medio- es decir, la parte del oído que se encuentra dentro del cráneo-, en cuyo caso la única opción es la cirugía ya que a esta parte del oído no podemos acceder desde el exterior. Para prevenir en lo posible la aparición de esta enfermedad, existen productos que podemos aplicar de una manera rutinaria una o dos veces por semana y que mantienen al conducto auditivo limpio de secreciones. Para ello deberemos también eliminar mediante depilación - con una pinza o bien con los dedos - los pelos que obstruyen la salida del conducto en las razas que los posean. Deberemos procurar que no entre agua en los animales de orejas caídas y otra de las cosas que podemos hacer es mantener las orejas en alto unas horas al día, cogiéndolas para ello con una goma elástica o una pinza por encima de la cabeza. Al principio de molestará un poco pero se acostumbrará enseguida. Vemos pues que las orejas son asiento de diferentes patologías, muchas de las cuales son de difícil diagnóstico y tratamiento, por ello no conviene dejar para mañana al animal que presente supuración o molestias en los oídos, ya que si nos descuidamos puede ser demasiado tarde y puede quedar con una molesta otitis crónica.
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