Muchas veces se nos pasa por alto el cuidado en nuestros animales de una parte tan importante de su anatomía como son los dientes. Tengamos en cuenta que una dentadura mal cuidada conduce a gran cantidad de enfermedades que harán que nuestra mascota deje inmediatamente de comer por la imposibilidad de masticar debida al dolor.

La inmensa mayoría de las enfermedades dentales, salvo algunas muy específicas que puedan ser producidas por determinados tipos de virus, bacterias, o incluso la presencia de tumores, son producidas por el acumulo de placa dentaria, que consiste en una mezcla de células viejas, saliva y bacterias, que de no limpiarse regularmente se endurece debido al depósito de calcio forma en conocido sarro.

Si no eliminamos este sarro, pronto comienza una acción nociva sobre la encía, lo cual se manifiesta en primer lugar como una inflamación (gingivitis) que progresa hacia el resto de estructuras que sujetan al diente (periodontitis) produciendo su destrucción y por tanto la caída del diente. Este proceso destructivo puede incluso involucrar al hueso produciendo un daño generalmente irreparable.

Para evitar todo esto hay varias posibilidades sobre las que nuestro veterinario puede aconsejarnos. Evidentemente el primer punto consiste en un adecuado programa de prevención e higiene dental. Para lograr esto lo ideal es el cepillado al menos semanal de la dentadura, para lo cual nos haremos con un pequeño cepillo de dientes y una pasta dentífrica especial para perros y que éstos puedan ingerir, ya que resulta muy complicado enjuagarles la boca tras un cepillado.

Pero también existen otros métodos preventivos como puedan ser comprimidos antisépticos que se administran después de las comidas y evitan la proliferación de bacterias o incluso la existencia de piensos especiales que a la vez que nutren ejercen una acción mecánica de limpieza dental.

Si nuestro animal ya ha llegado a un estado en que es imposible eliminar el sarro por estos métodos, deberemos acudir a nuestro veterinario que efectuará una limpieza de boca bajo anestesia general y nos prescribirá el tratamiento posterior a seguir para evitar estas infecciones que resultan tan molestas para los animales como para las personas debido al mal aliento que exhalan nuestras mascotas.

“¿Saben que los perros y gatos con sarro son mucho más propensos a padecer enfermedades del corazón?”