Cada vez son más las personas que se deciden por tener en casa un animal de pequeño tamaño y que no necesite grandes cuidados y atenciones. Es así, bastante común la presencia en nuestros hogares de tortugas, serpientes, iguanas, cobayas, conejos de indias, etc.

Hablaremos hoy de una de las mascotas que por su sencillez y simpatía se ofrecen como buenos candidatos para su presencia en nuestra casa, los hamsters.

Cómo cuidar un hamster

En primer lugar deberemos considerar la jaula que le vamos a comprar para vivir. Los hamsters adultos necesitan una media de 130 cm2 para vivir cómodamente y realizar sus actividades diarias: alimentación, aseo personal y ejercicio. En cuanto a altura, necesitan un mínimo de 15 cm, ya que muchas veces les gusta ponerse de pie sobre sus extremidades posteriores, pero es mejor utilizar jaulas de 30 cm de alto ya que nos permitirán instalar una rueda giratoria para que puedan hacer ejercicio. El comedero y el bebedero en mejor agarrarlos a los barrotes para que no los puedan tumbar o ensuciarlos al orinar o defecar. Asimismo debemos colocarles dentro de la jaula una caseta para resguardarse durante el día, ya que son animales crepusculares, es decir, realizan la mayor parte de su actividad durante la noche, durmiendo por el día. Esta característica hace del hámster un animal poco compatible para los niños pequeños, el cual lo despertará continuamente durante el día para jugar, lo cual producirá el enfado del animal y la consiguiente mordedura. Si el animal es para un niño pequeño, decidámonos mejor por un cobaya, que es de costumbres diurnas.

En cuanto a la alimentación, ésta debe incluir semillas y granos de cereales (trigo, avena y maíz), frutos secos (avellanas, nueces, almendras, cacahuetes), así como también verduras y frutas frescas (como melocotón, ciruela, naranja, mandarina, cereza, ensalada, tomate, etc). Los frutos secos conviene dárselos con cáscara, ya que al roerla desgastan los incisivos. Como fuente de proteína también podemos utilizar trozos de carne, caracoles o insectos vivos o desecados.

Una de las cosas que conviene saber es que por debajo de los 5 ºC los hamsters entran en un profundo sueño llamado hibernación, del cual despertarán en la primavera, cuando suban las temperaturas. Generalmente esto no ocurre en casa ya que las temperaturas son siempre superiores, pero sí que notaremos que el animal está más apático y que presenta menos actividad. Caso de que hiberne, deberemos prepararle un sitio cómodo y dejarle a su alcance comida y agua ya que a veces despiertan para comer y beber un poco, continuando después con el período de hibernación.

Para que el animal se construya el nido, debemos proporcionarles viruta de madera y no serrín, ya que es demasiado fino y puede producirles irritaciones oculares y problemas respiratorios. Otra buena solución son las tiras de papel o trocitos de algodón. La cama debe limpiarse cada 3 ó 4 días salvo en las hembras que estén dando de mamar, en cuyo caso no hay que tocársela durante los 15 días que dura la lactación, ya que corremos el peligro de que abandone a las crías.

En cuanto a enfermedades, son animales bastante resistentes y generalmente las que padecen son relacionadas con el manejo. Entre las más frecuentes están el síndrome de la cola mojada, que aparece como una diarrea persistente en ocasiones fatal para la vida del animal, así como los problemas dermatológicos, en especial tiñas y sarnas que suelen responder bastante bien a la medicación. En cualquier caso consultemos siempre con el veterinario si encontramos en el animal alguna anomalía.

Si queremos criar con ellos, en primer lugar deberemos agenciarnos, evidentemente, un individuo de cada sexo, lo cual se puede determinar con un poco de experiencia mirando la zona anal – en las hembras encontraremos tres aberturas y además podemos observar las mamas, mientras que en el macho se observan dos aberturas y en ocasiones podemos apreciar los testículos -. Tanto los machos como las hembras son fértiles a partir de las 8 semanas de edad.

Consejos para cuidar un hamster

  1. Comprar una jaula de al menos 130 cm2 y 30 de alto.
  2. Instalar un rueda giratoria para permitir al animal realizar ejercicio.
  3. Colocar una caseta dentro de la jaula para que puedan resguardarse durante el día.
  4. Alimentarlos a base de seminales, granos de cerales, verduras y fruta fresca, principalmente.
  5. Introducirle virutas de madera en la jaula para que construyan su nido.
  6. Limpiar la cama cada 3 o 4 días, excepto hembras que estén dando de mamar.
  7. Consultar con el veterinario en caso de que el animal presente un estado raro o anormal.
  8. Tanto hembras como machos son fértiles a partir de las ocho semanas.

Siguiendo todos estos consejos, podremos mantener con una buena calidad de vida a nuestro hámster, el cual nos vivirá una media de unos dos años si todo va bien y no se nos pone enfermo.

“¿Saben que los incisivos de casi todos los roedores están creciendo continuamente durante toda la vida del animal?”