Es una de las preguntas más habituales con las que nos encontramos a diario los veterinarios en nuestras consultas. Los propietarios lo preguntan normalmente con preocupación ya que han escuchado por ahí que si su perra no cría nunca puede presentar tumores mamarios o incluso morirse cuando sea un poco más mayor. Por otro lado, la mayoría de las veces no se pueden permitir el tener una camada ya que no sabrían qué hacer con los cachorros una vez que hayan nacido.

Pues bien, diremos para aliviar a todos estos sufridos propietarios de hembras caninas, que no es necesario hacer que la perra críe si no lo queremos así, y que si ha de padecer tumores mamarios cuando sea mayor, puede padecerlos de igual modo aunque haya criado alguna vez.

Una vez aclarado el tema, pasaremos a dar algunos consejos prácticos para los propietarios que decidan hacer criar a su perra.

¿Cómo criar perros?

En primer lugar deberemos encontrar un macho acorde con las características que más nos gusten. Si queremos obtener por ejemplo animales con el pelo largo y nuestra hembra es de pelo corto, busquemos un animal de pelo muy largo ya que alguno de los cachorros se parecerán al padre en la longitud del pelo. Es importante resaltar aquí que el macho debe ser como máximo del mismo tamaño que la hembra o incluso más pequeño, lo cual nos evitará problemas a la hora del parto por un posible exceso de tamaño en los cachorros. Esto es particularmente importante en razas miniaturas como el Yorkshire Terrier o los caniches enanos.

Una vez encontrado el macho deberemos realizar el apareamiento con nuestra hembra. Para ello tenemos dos opciones: O bien realizamos una monta natural cuando observemos que la hembra esta receptiva y aparta el rabo para admitir al macho (lo cual ocurre aproximadamente a la semana desde que empieza a sangrar), o sino podemos recurrir a la inseminación artificial si alguno de los dos muestra algún problema y no pueden realizar la monta natural. Para la inseminación artificial deberemos determinar previamente el momento de la ovulación, lo cual nos lo indicará nuestro veterinario mediante la realización de una citología vaginal o de unos análisis de sangre. La inseminación artificial también nos permite la posibilidad de cruzar a nuestra perra con un macho que pueda estar a muchos kilómetros de distancia, para lo cual deberemos disponer del semen del perro que nos lo pueden enviar refrigerado mediante cualquier agencia de transporte.

En cualquiera de los dos casos, es conveniente realizar varias montas con dos días de separación entre cada una y hasta que la perra haya pasado su periodo fértil, lo cual notaremos porque no admitirá ya al macho y la vulva disminuirá gradualmente de tamaño.

El siguiente paso será determinar si la perra ha quedado gestante. Para ello recurriremos a nuestro veterinario el cual determinará mediante una ecografía si nuestra querida amiga va a ser madre dentro de poco. La gestación puede diagnosticarse con relativa facilidad a partir de los 30 días de la monta, y ello nos permitirá iniciar el adecuado programa de preparación para el parto, consistente sobre todo en la desparasitación interna del animal y en la administración de complementos vitamínicos y minerales que ayudarán a la hembra a no padecer ningún déficit.

La gestación tiene una duración aproximada de 2 meses (unos 63 días) pero no debemos asustarnos aunque pasen más días, siempre y cuando la perra no presente ningún signo de parto. Si al cabo del día 67 el animal aún no ha parido, deberemos acudir al veterinario.

¿Cuándo comienza el parto en los perros?

Notaremos que el animal está a punto de parir cuando encontremos alguno de los signos siguientes:

  • Comienza a respirar con rapidez
  • Se pasean con nerviosismo de un lado para otro
  • La temperatura rectal disminuye en 1 grado y se sitúa en torno a 37.5
  • Presentan un flujo de color transparente en la vulva, y al final se tumba generalmente en el sitio donde le hayamos preparado.

A partir de aquí pueden comenzar ya las contracciones que dan lugar al nacimiento de los cachorros.

Generalmente las perras realizan todo el trabajo durante el parto, es decir, sacan a los cachorros, los libran de la bolsa en que vienen envueltos, les cortan el cordón umbilical y los comienzan a lamer para darles calor y estimularles la respiración, pero algunas hembras que paren por primera vez necesitan ayuda ya que muchas veces no saben muy bien lo que hacer. Por ello es conveniente estar vigilando el parto por si existiera algún problema.

Una vez nacidos, deberemos mantenerlos con la madre si es posible durante un mes, para que realicen la lactación de la manera más natural posible, pero si por cualquier causa esto no pudiera ser así, los amamantaremos de manera artificial con biberones y leche maternizada para perros. Pero esto es otro tema que trataremos en otro capítulo.

Por último únicamente decir que si no vamos a poder dar un destino digno a los cachorros, ahorrémonos todas las molestias y no traigamos al mundo animales por el mero placer de tener unos cachorritos en casa.

“Hay que dejar que las perras se coman todos los restos del parto (placentas, bolsas amnióticas etc) ya que ésto les estimula la producción de leche para luego amamantar a los cachorros.”