El gato persa es probablemente una de las razas de gatos más famosas y conocidas. Físicamente se caracteriza por tener la nariz chata, las orejas pequeñas y la cabeza redonda, pero lo que más destaca es el pelaje suave y largo.

Se trata de una raza muy dócil y tranquila, son gatos de interior a los que les gustan los hogares serenos y sin demasiados cambios. Además, son juguetones, pero no suelen arañar muebles o cazar.

Variaciones de Gato Persa

Como en todas las razas de gatos, existen variaciones del gato persa, debidas principalmente al color de pelo/ojos y los comportamientos. Entre las diferentes variaciones encontramos:

  • Gato Persa Himalayo, se diferencia por tener 2 colores de pelo, la mayor parte de su cuerpo es clarita, mientras que las patas, el morro y las orejas de color cafe. En este sentido se parece a un gato siamés, pero con el rasgo característico de los gatos persa: la cara achatada. En cuanto a comportamiento se trata de un gato sociable y cariñoso.
  • Gato Persa Chinchilla, la singularidad de este tipo es que su pelo parece blanco, pero en las puntas es posible observar un reflejo color plata. Es juguetón y activo y le gusta estar al aire libre.
  • Gato Persa Blanco, se trata de la variedad más antigua y se caracteriza por su abundante pelaje blanco. A nivel de comportamiento se diferencia del Gato Persa Chinchilla por ser más tranquilo y sociable, tanto con los humanos como con los otros animales.
  • Gato Persa Exótico, se trata de un cruce entre el gato persa y el british shorthair. La única diferencia con las otras especies es que este se caracteriza por tener el pelo corto. Son muy cariñosos y no les gusta estar solos.

Cuidados

Entre los principales cuidados del gato persa hay que prestar especial atención a:

  • Cepillado, se aconseja cepillar el gato mínimo 3 veces a la semana, siempre con un cepillo específico para gatos con el pelo largo. Y si es posible, bañarlo una vez al mes.
  • Limpieza de ojos diaria, debido a la presencia de lágrimas y lagañas es necesario no dejar la suciedad en los ojos del gato. Se aconseja utilizar una gasa húmeda.
  • Pasta malta y hierba gata, es aconsejable su uso debido a la cantidad de pelaje que caracteriza esta raza, para así ayudar a la expulsión del pelo ingerido.
  • Chequeos veterinarios regulares.

Alimentación para el Gato Persa

Los gatos persas tienden a padecer de obesidad, por esta razón es necesario prestar particular atención a los alimentos que suministramos a nuestro gato.

Lo mejor es que exista equilibrio entre comida húmeda y seca. Las croquetas, además de tener un buen aporte nutricional favorecen la limpieza de dientes, previniendo así la formación de sarro. Al consumir menos agua que un perro, los gatos necesitan integrar comida húmeda en su alimentación, para mantenerse hidratados y prevenir enfermedades como cálculos y quistes renales.

Para cuidar correctamente de su piel y su pelo es aconsejable buscar alimentos de calidad, ricos en ácidos grasos Omega 3 y 6, y fibra para prevenir en la medida de lo posible las bolas de pelo.

Además, una de las características del gato persa es la mandíbula corta, por lo que puede pasar que sus dientes no encajen correctamente. En este caso, en el mercado existen variedades de comidas específicas para los gatos persa, elaborados para que sean fáciles de masticar y comer.

A la hora de elegir el alimento perfecto es necesario tener en cuenta algunos ingredientes a los que podría tener una reacción alérgica, como en el caso de: maíz, soja, lácteos y gluten.