Vamos a comentar sobre estas líneas un tema que por extraño que nos pueda parecer, y aunque nos suene más propio de la medicina humana, hace ya tiempo que se viene practicando en la profesión veterinaria. Trata como el título indica, de las inseminaciones artificiales.

Inseminación artificial en perros

La inseminación artificial consiste en una técnica con la que pretendemos que una perra quede gestante sin tener contacto “carnal” con el macho. Las causas por las que se ha realizar dicha inseminación pueden ser atribuibles a los machos o bien a las hembras, y entre ellas las más comunes son:

  • Hembras con vaginas muy estrechas y por tanto incapaces de recibir el órgano del macho durante la cópula.
  • Hembras agresivas que no admiten la presencia de ningún macho o bien porque no sienten atracción por el macho con el que los dueños quieren cruzarla. Ésto último es bastante frecuente y aunque suene a broma, ellas también tienen sus gustos.
  • Hembras con alguna enfermedad vaginal, como por ejemplo la hiperplasia del suelo de la vagina, en la que aparece una gran prominencia dentro de la vagina y hace que el macho no pueda montar.
  • Machos más bajitos que las hembras y que por tanto no tienen suficiente altura como para poder montarlas.
  • Machos con poca experiencia en montas.
  • Machos muy pesados y cuyo peso no puede soportar la hembra durante la cópula.
  • Por último hay muchas razas que por sus características no pueden realizar monta natural, como son entre otros los Bulldogs, Basset Hound, Chow Chow, algunos Yorkshire Terriers, etc.

Cómo se realiza la inseminación artificial

El método de la inseminación en bastante sencillo de realizar y simplemente consiste en extraer el semen del macho mediante masturbación y depositarlo en el tracto genital de la hembra. Pero para ello deberemos determinar exactamente el momento de la ovulación, ya que en la monta natural es el instinto el que dice a la pareja cuando la ovulación está próxima y por tanto la hembra debe aceptar al macho. Sin embargo, en inseminación artificial ésto es más difícil de determinar ya que muchas veces la perra no se muestra receptiva en ningún momento del ciclo. Para ello hay dos técnicas que pueden ayudarnos, por un lado el estudio de las citologías vaginales y por otro la determinación en sangre de una hormona llamada progesterona.

Con todo ello podremos determinar con mucha exactitud el momento probable de la ovulación y ello nos indicará cuando debemos realizar la inseminación.

También es posible inseminar animales a distancia, e incluso entre distintos países, con semen refrigerado. Para ello basta con depositar el semen en una solución nutritiva especial y enviarlo en refrigeración al lugar donde la perra vaya a ser inseminada.

Actualmente la inseminación es una técnica bastante segura y el porcentaje de éxitos está rondando el 90%.

Por último comentar que la inseminación artificial prácticamente no se lleva a cabo en gatos debido a la dificultad para extraer el semen al macho.