La “Enfermedad del mosquito” en los perros

¿Quién no ha oído hablar alguna vez de la famosa enfermedad del mosquito? ¿Quién no sabe que hay un mosquito que cuando pica a tu perro le transmite una enfermedad de la que “muere” al poco tiempo? Existen gran cantidad de falsedades sobre una enfermedad que, no vamos a negar que sea muy grave en ciertas ocasiones, pero que hoy por hoy cuenta con tratamientos que pueden hacer que nuestro perro disfrute de una buena calidad de vida e incluso que pueden llegar a curarlo.

En primer lugar debemos aclarar que la enfermedad a la que nos estamos refiriendo es la Leishmaniosis canina, la cual hay que diferenciar de otra también transmitida por picadura de mosquito llamada Filariosis o enfermedad del gusano del corazón, la cual tiene un pronóstico bastante bueno si es diagnosticada a tiempo.

Leishmaniosis en perros

La enfermedad esta causada por un parásito llamado Leishmania infantum que vive dentro de las células sanguíneas y se transmite cuando un perro es picado por un mosquito llamado Phlebotomo que es bastante frecuente en la zona mediterránea. Para que este mosquito pueda transmitir la enfermedad tiene que haber picado previamente a un perro enfermo y haber succionado el parásito. Es por tanto imposible contagiarse (tanto perros como personas) por contacto con un animal enfermo o incluso con su sangre, siempre tiene que estar el mosquito por medio, salvo en contadas excepciones que veremos al final.

Desde que el mosquito pica a nuestro perro hasta que se desarrolla la sintomatología pueden pasar meses e incluso años. Esto hace que perros aparentemente sanos puedan estar incubando la enfermedad y transmitiéndola. Es por ello aconsejable realizar análisis anuales para poder determinar si al animal es portador del parásito. Normalmente el mosquito pica al amanecer y al atardecer durante los meses de Julio a Octubre, y esto hace que sea mejor realizar los análisis en invierno para descartar así que haya sido contagiado durante el verano.

La leishmaniosis canina cursa de muchas maneras diferentes según los órganos a los que afecte, pero como resumen podemos decir que debemos consultar con nuestro veterinario cuando observemos algunos de los síntomas siguientes: Adelgazamiento, zonas sin pelo o exceso de caspa, hemorragias por nariz, diarreas o cojeras que no responden al tratamiento habitual o aumento del tamaño de los ganglios linfáticos.

Diagnostico de leishmaniosis

Una vez diagnosticada la enfermedad podremos decidir si comenzamos con el tratamiento o no. Para ello es de gran ayuda realizar análisis sanguíneos que nos indiquen el estado de los principales órganos como hígado y riñón y en caso de que no estén afectados podremos dar un mejor pronóstico. Caso de que el animal esté seriamente afectado lo mejor será sacrificarlo para evitarle más sufrimientos.

Hasta hace poco se pensaba que la leishmaniosis era una enfermedad que no tenía cura, pero en la actualidad podemos decir que un 20% de los animales tratados curan sin ningún problema.

Hay propietarios que deciden sacrificar al animal por el miedo a que pueda contagiar a las personas, pero esto no tiene mucho sentido ya que, aunque efectivamente la enfermedad es transmisible al ser humano, existen gran cantidad de perros portadores de la enfermedad sin síntoma alguno y también pueden actuar como reservorio los ratones y los zorros. En experiencias realizadas en algunos países, se observó que el nivel de Leishmanosis humana no disminuía significativamente cuando eran sacrificados todos los perros seropositivos. Diremos también que un animal deja de ser contagioso cuando se encuentra en tratamiento.

Prevención de la leishmaniosis canina

De cara a la prevención de la enfermedad no existe nada efectivo al cien por cien . Existen en el mercado productos que repelen los mosquitos tales como sprays, granulados de ajo y perejil que se administran a los perros por vía oral, collares de ultrasonidos, pipetas de insecticida que se depositan sobre la zona de la nuca etc…, pero ninguno de ellos nos puede asegurar que nuestro perro no vaya a ser picado por el mosquito. Lo que deberíamos intentar es evitar bajar a pasear al perro al amanecer y al atardecer que es cuando se alimentan los mosquitos, pero esto es imposible de realizar en animales que viven a la intemperie.

Debemos resaltar a este nivel que no existe vacuna alguna contra la enfermedad, y que, aunque sabemos que hay ciertos “veterinarios” que la ofrecen a sus clientes, no deja de ser un FRAUDE contra el cual debemos luchar. Actualmente se está estudiando la posibilidad de crear una vacuna y dentro de pocos años ya podremos disponer de ella.

En cuanto a la difusión de la enfermedad en nuestra comunidad, se considera que están infectados de un 5 a un 10% de la población canina, valor que se ha mantenido constante desde hace varios años. En España se considera que existen unos 15000 casos anuales de leishmaniosis en perros mientras que en las personas esta tasa es relativamente baja, reduciéndose a unos 100-200 casos anuales. Es de gran importancia resaltar la gran incidencia que tiene entre personas enfermas de SIDA debido a su bajo grado de defensas y también entre drogadictos que pueden propagar la enfermedad al pincharse con la misma jeringuilla.