Primero debes tener en cuenta que la temperatura normal de un gato debe oscilar entre los 38 y 39.5 ºC. La mayoría de enfermedades o problemas de salud que producen fiebre en gatos, suelen desarrollar otros síntomas como diarrea, vómitos, estornudos o tos. Si notas cualquiera de los síntomas de fiebre en gato acude al veterinario.

¿Cuáles pueden ser los motivos por los que mi gato tiene fiebre?

Las causas más comunes que suelen desarrollar fiebre en gatos

  • Tumores, suelen afectar más a gatos ancianos que jóvenes.
  • Enfermedades virales o bacterianas, como el moquillo, la leucemiao la bartonelosis.
  • Infecciones virales, bacterianas o fúngicas de carácter más leve.
  • Gripe resfriado común.
  • Pancreatitis.
  • Lupus.
  • Ingesta de medicamentos como efecto secundario.

¿Cómo saber si mi gato tiene fiebre?

Un gato con fiebre presentará todos o algunos de estos síntomas:

  • Nariz reseca: Los gatos suelen tener la nariz húmeda en todo momento, y cuando desarrollan un cuadro de fiebre, tiende a secarse.
  • Pérdida del apetito: El malestar le lleva a no querer comer como de costumbre.
  • Disminución del consumo de agua: Los gatos no suelen ser animales que acostumbren a beber grandes cantidades de agua, por lo que reducirlas puede suponer graves consecuencias.
  • Apatía, falta de energía: En especial si tu gato es un animal muy movido y enérgico, verlo sin ganas de jugar, correr o saltar es un claro indicio de que algo le ocurre.

Por el contrario el gato puede mostrarse inquieto y angustiado.

  • Falta de higiene personal. Los gatos son animales extremadamente limpios, descuidar su aseo no es propio de ellos y nos indica que su salud no se encuentra en perfectas condiciones.
  • En los casos más graves, el gato puede sufrir escalofríos, temblores o una respiración acelerada.

¿Cómo bajar la fiebre a un gato?

Recuerda que no debes automedicar a tu gato. Por lo que, cuando tu gato tenga fiebre puedes contar con compresas húmedas y frescas que humedezcan su cuerpo y mantenerlo hidratado con agua fría. Son otros de los remedios que debes emplear para bajar la fiebre a tu gato y que servirán si el gato no padece una patología de mayor gravedad.

Remedios caseros para la fiebre en gatos

  • Hidratación: Lo primero que debes hacer es hidratar a tu gato. Si no quiere beber, deberás hacerte con una jeringuilla y proporcionarle tú mismo la cantidad de líquido que necesita
  • Dieta: Opta por una dieta húmeda o blanda de fácil digestión, con pollo y arroz hervidos, una vez recuperado podrás volver a combinarla con el pienso seco.
  • Comodidad: Busca un lugar en tu casa libre de humedades y cálido para colocar su cama ahí.
  • Las compresas húmedas: Como te comentábamos antes, serán tus grandes aliadas para reducir la fiebre de tu gato.

Si pasadas las 48 horas la fiebre no baja, deberás acudir al veterinario. Recuerda que debe ser siempre un especialista quien examine a tu gato, diagnostique la causa y recete el mejor tratamiento.